19 feb. 2010

La cultura nos aleja de la naturaleza, nos sustrae de las obligaciones que someten ciegamente a los animales, que no tienen elección.

Cuanto mayor es en el hombre la adquisición intelectual, más recula en él mono. Cuanto menos saber, conocimiento, cultura o memoria hay en un individuo, más lugar ocupa el animal, más domina, menos conoce la libertad el hombre. Satisfacer las necesidades naturales, obedecer únicamente a los impulsos naturales , comportarse como una persona dominada por los instintos, no sentir la fuerza de las necesidades espirituales, he ahí lo que manifiesta el chimpancé. Cada uno lleva consigo su parte de mono. La lucha para alejarse de esa herencia primitiva es cotidiana. Y hasta la tumba. La filosofía invita a librar ese combate.
Vía Antimanual de filosofía

5 comentarios:

  1. Ciertamente, ¡sigamos luchando por ello! Es la única lucha que estoy dispuesta a librar espontaneamente. Por cierto hoy Biotay hay publicado un corto genial, que lo siento relacionado con tu entrada. Un abrazo.

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  2. Cultivémosnos. Buena reflexión la de tu entrada. Un beso.

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  3. Buena reflexión Pecado...
    Hay que trabajar día a día en ello. Ojo que tambien los sentimientos y, especialmente el amor, hay que someterlo al mismo tratamiento ya que aún tiene mucho de instintivo y primitivo.
    Yo personalmente insisto en que se puede y es uno de los grandes desafíos de este siglo para relacionarnos mejor unos con otros.

    Besos
    Juan carlos

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  4. Hola! Entiende este comentario como una muestra de gratitud por el afecto recibido por ti. Te ofrezco las flores de mi jardín.

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  5. mtj: Sigamos en la lucha. un besito

    Nieves: En ello estamos cultivando. otro besito

    Juan Carlos: tengo que analizar cuán primitivo es mi amor.
    Besitos

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consignarón