21 abr. 2010

¿Podría reformarse la prensa escrita?

Para proveer a su público redacción imparcial, los periodistas de todo el mundo tendrían que primero mirar con empatía a las perspectivas mundiales con las cuáles al presente no simpatizan. Tendrían que imaginar escribir para públicos con perspectivas antiéticas a las suyas. Tendrían que desarrollar una perspicacia ante su propio egocentrismo. Tendrían que hacer las cosas que hacen los consumidores críticos de las noticias.
El problema más significativo es que, si lo hicieran, sus lectores percibirían sus artículos como "prejuiciados" o "inclinados", como "propaganda".Se considerarían a estos reporteros irresponsables, como que permitieron que su punto de vista personal prejuiciara su periodismo. Imagínese si periodistas israelíes escribieran artículos que presenten el punto de vista palestino con simpatía. Imagínese que un periodista paquistano escriba artículos que presenten el punto de vista indio con simpatía.
El punto más básico es éste: los periodistas no determinan la naturaleza y las demandas de su oficio. No determinan lo que sus lectores quieren o piensan u odian o temen. La naturaleza y las demandas de su oficio son determinadas por la naturaleza más amplia de las mismas sociedades y las creencias, valores y los puntos de vista mundiales de sus miembros. Es la naturaleza humana ver el mundo, en primera instancia, en términos egocéntricos y sociocéntricos. A la mayoría de las personas no les interesa expandir sus mentes. Quieren que sus creencias y valores actuales sean exaltados y confirmados.Como los fanáticos del fútbol, quieren que gane el equipo suyo, y que cuando gane, sea una victoria gloriosa. Si pierden, quieren que les digan que el juego no tenía importancia, o que el equipo contrario hizo trampa, o que los oficiales estuvieron prejuiciados en su contra.
Mientras la mayoría abrumadora de las masas de una sociedad amplia sienta atracción por los artículos que refuerzan, y no cuestionan, sus perspectivas o pasiones fundamentales, los imperativos económicos permanecerán iguales. La lógica es paralela a la de reformar los hábitos de comer de una nación. Mientras las masas del pueblo quieran alimentos procesados, altos en grasa, el mercado les venderá alimentos procesados altos en grasa. Mientras las masas del pueblo quieran artículos noticiosos simplistas que refuerzan su pensamiento egocéntrico y sociocéntrico, que presentan el mundo en términos generales de bueno y malo (con el punto de vista y las pasiones del lector como buenos y aquellos de los que el lector concibe como enemigo como malo), los medios noticiosos generarán artículos para ellos. Las ganancias y el prestigio de los periódicos que rutinariamente refuerzan las pasiones y los prejuicios de sus lectores continuarán en subida ya que el propósito fundamental de los medios es ganar dinero, y de la única manera que las personas compran periódicos es si refuerzan y no cuestionan sus perspectivas sociocéntricas, los medios continuarán distorsionando los eventos de acuerdo a las perspectivas de cada público.
A Miniature Guide to the Foundations of Analytic Thinking

2 comentarios:

  1. Bravo, al leer tu entrada se me ha ocurrido la siguiente locura: - Por dio, por dios eros, la coscomia existe. Un abrazo.

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  2. emejota: no entiendo la coscomia, me lo explica.
    Besito

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