15 jun. 2010

Cuidemos nuestras mentes,

de aquellos que quieren controlarla sin que nos demos cuenta, atrapandonos con corrientes mercantiles que nos llevan a estados irracionales que sólo se verifican cuando ya es tarde para remediarlo.


Esas corrientes podrían ser la búsqueda desesperada de salud perfecta que nos lleve al oprobio de una larguísima vejez, la expansión del Sida, la invasión islámica de Europa, o más bien la espantosa obesidad de una mayoría de norteamericanos, la escualidez enfermiza de una multitud de niñas bien, la desigualdad de los humanos como resultado del reparto del mundo entre naciones, o el lavado cerebral que imparten los medios de comunicación...


7 jun. 2010

Decidofobia

En la historia, escrito en el año 450 A.C Herodoto dijo:“Si se debe tomar una decisión importante [los persas] discuten la cuestión cuando están ebrios y al día siguiente el jefe de la casa...presenta la decisión para su reconsideración cuando están sobrios. Si aún así la aprueban, se adopta; si no, se abandona. A la inversa, toda decisión tomada en estado de sobriedad, se reconsidera posteriormente cuando están ebrios."Ustedes podrían decir que es una manera extraña de tomar decisiones. Tal vez lo sea, pero hoy existen métodos de elección humana aún más extraños.

Algunos ejemplos son la astrología (no la astronomía, que es una ciencia), la lectura de las manos, la observación de las estrellas, el discado del 1-900 amigos psíquicos, la reflexología (los pies saben), la iridología (los ojos saben), la telepatía, la telequinesis, el aura, los cristales, los sueños, los colores, el Feng Shui, la numerología, los adivinos, etc. Todas estas disciplinas terminadas en -logía, el griego por "palabra", son objetos de adoración. Tenemos que atrevernos un poco más, y no dejar al azar las respuestas a nuestras preguntas decisivas, solo enfrentando las situaciones, podremos convencernos de lo que estamos haciendo, no es posible dejar a un grupo de adivinos decidir por nosotros, mucho menos escondernos bajo excusas o pretextos, puesto que los resultados nos beneficiaran o perjudicaran principalmente a nosotros, y lejos de encontrar una solución a dicha situación dígase familiar o empresarial, nos encontraremos con un problema mayor que necesitara otra toma de decisiones, de la que difícilmente podremos escaparnos, y quizás sea un poco mas difícil, que la anterior.

A diferencia de las estrategias que se mencionaron anteriormente, es posible aprender a tomar decisiones acertadas, esto a través de las decisiones estratégicas por medio de la práctica del decidir: Problemas de decisión u oportunidades de decisión: En algunas situaciones, la actitud correcta de los decisores debe ser ver los problemas como una forma de aprovechar las oportunidades y no simplemente de resolverlos, lo que enriquece es el proceso implícito de idear soluciones.


2 jun. 2010

Utopía sexual

Me atrevo a afirmar que no hay erotismo auténtico sin el arte de la ambiguedad; cuando la ambiguedad es poderosa, más viva es la excitación. M.Kundera
El sexo se realiza con la mente, las fantasías sexuales también sirviéndonos un intenso afrodisiaco.
Los psicólogos señalan que el que se permite fantasear libremente dispone de una libido saludable sin embargo muchas personas sienten culpabilidad debido a enseñanzas religiosas o mensajes sociales que definen el placer sexual como sucio.
Al encontrarse en nuestra imaginación, las fantasías sexuales pueden perder el efecto estimulante que tienen en caso de llevarse a la práctica, pues la idealización que permite nuestra mente evita detalles que en la práctica harían de una fantasía algo muy difícil de concretar o quizás hasta imposible de realizar. El hecho de que una persona emplee una fantasía sexual no presume necesariamente que desee llevarla a la práctica.Hay casos de personas que las han llevado a la práctica, pero ya en terrenos reales tales acciones han perdido mucho de la magia que poseían en la mente. Paradójicamente una fantasía puede convertirse en una mala experiencia si se hace realidad. En el mismo renglón se encuentra el compartirla o no con la pareja, pues al tornarla de los demás, pierde ese toque de exclusividad. La opción de hacer realidad o compartir las fantasías queda al libre albedrío. Lo más importante de todo esto destacar a la fantasía como afrodisíaco y el único antídoto efectivo para contrarrestar la realidad.
Mi fantasía; un lagar, hombres y mujeres desnudos pisando la uva, el mosto permeable a nuestros cuerpos nos mezcla en una danza que no cesa.